

Lo que veo que tenemos realmente…
By: jcua |por Juan Carlos Ujueta.
La expresión de moda estos días es “El Chiqui (o Carmelo, o León Darío, o Córdoba o Bustos) me calló la jeta”. Independiente del valor de verdad que pueda tener este tipo de afirmaciones, creo que lo principal no es haber logrado semejante acción. Lo realmente meritorio de todo esto es que estamos alcanzando un nivel ascendente en la curva de rendimiento, normal en todo deportista, en el momento preciso para obtener los resultados que son de nuestro interés. Caso contrario al del Millos del Pecoso, que alcanzó un inicio de temporada casi perfecto –sin estar jugando bonito ni llamativo-, pero dejó que de repente el equipo plantara en los puntos obtenidos, para no clasificar siquiera a los cuadrangulares finales tras ser líder por un par de fechas.
No quiero hablar del pasado. Pero el equipo que está hoy dentro de los ocho clasificados merece todo el reconocimiento que pueda hacérsele. Empezando porque su nómina tiene evidentes limitaciones. Además, este equipo tiene jugando de manera permanente por lo menos a dos o tres de sus juveniles. No por cumplir con la norma y sacarlos a los cinco minutos, quemando el cambio, como lo hizo el Cheché más de un lustro atrás. Pero el factor más evidente de todos es que el equipo nunca fue del total agrado de su misma hinchada, y de todos ellos, su técnico García es el menos favorecido. Es similar a hablar de las FARC hace unos años: todo lo malo en Millos es evidentemente culpa del Chiqui. Siempre me he preguntado qué interés puede tener alguien en hacer poco rentable su mismo dinero, atentando contra su propiedad. Eso cree, o creía, un amplio sector de la hinchada. Y esos mismos están listos como buitres a esperar un traspiés del equipo para regresar con sus “telodije” de rigor.
La queja de los juveniles es absurda. Cuando comparamos con el llamado Kinder de Cortés en 2004, cometemos un anacronismo porque las condiciones de ese equipo no eran las de este. Jugamos con 10 juveniles de las inferiores sencillamente porque no había plata y todos abandonaron el barco. De Peluffo para abajo. Yo no soy de los jóvenes románticos que juran que el amor por la camiseta paga los mercados y los servicios, por lo que no estoy necesariamente culpando a los que hicieron eso. La pasión no la reciben en las cajas del Éxito, ni en la EAAB ni en la ETB. Siempre dicen que tal jugador gana demasiado, así que no debería quejarse por los sueldos. Me pregunto qué tanto saben esos de los costos y gastos que ese mismo jugador que protesta tiene. No: es mejor tacharlo de sindicalista. Más fácil. Y esto no tiene nada que ver con que juegue bien o mal. En las empresas también hay empleados buenos y malos. Y todos reviran cuando no les pagan lo que es, a tiempo. ¿Por qué habría de ser Millos una excepción en el mundo?
Miremos más bien lo que hay: tenemos con la 1 a, posiblemente, el mejor arquero que ha dado este país en toda su historia. Los en mi opinión necios reclaman que debería estar ahí Cuadrado. Cuadrado… otra de nuestras eternas promesas que nunca cuajan. Ahí, tenemos en la historia reciente a Andrés López y, más recientemente, a Álvaro Anzola. Cuadrado se equivoca tanto como lo puede hacer Córdoba. Y los que han visto algo de fútbol saben que el arquero es tal vez el único jugador que paga sus errores con goles en contra. Pero aparte de los errores, Córdoba aporta un liderazgo y una ubicación para nuestra defensa y en general para nuestro equipo que Cuadrado no lo hará ni en sueños, jamás. Siempre ha sido un buen prospecto, pero tal vez desde el mismo Búrgues, lo han sentado TODOS los que le han puesto al lado. Casos explicables como Córdoba y hasta Henao y el mismo Blandón, pero ¿Hirigoyen? Algo tiene este muchacho que no convence a ninguno de los técnicos que ha tenido “la desgracia de tener”. Buenos y malos, queridos por calidad o queridos por pantalla, resistidos, pero cada uno de ellos. ¿Todos están locos, o Cuadrado realmente no da la talla para Millos, pese a no ser malo?
Sigamos arriba. El único que para mí no está cumpliendo con su trabajo es Casierra. Y si creemos que a Bustos lo trajeron a Millos exclusivamente por sus goles de tiro libre, pues también este. Claro que contra el Medellín jugó como jamás lo había visto, haciendo bien todo tanto en defensa como en ataque. Los dos centrales han ido ganando tranquilidad, y por eso están haciendo un mejor trabajo. Porque no son ni más inteligentes ni más rápidos que hace una semana. Pareciera más bien que sí se sienten mejor. Y por ello rinden más, dentro de sus posibilidades. Y la contribución ofensiva de Mera haciendo de centro delantero en Medellín, fue vital para obtener los tres puntos allá.
En el medio se encuentran Robayo, quien mejora pese a que aún le falta, y Franco, que es un hoy por hoy LA revelación de Millos. Ya hizo hasta gol, y no cualquier gol porque no fue un simple remate o un golpe de suerte. Fue una pared que él inició y terminó, y una finta al arquero al mejor estilo del Tren Valencia o del Tino Asprilla aquel 5-0 en Argentina. Este muchacho está empezando y es hasta ahora su primer gol. Esto quiere decir que aún clasifica para ser otra de esas promesas que nunca cuajan, como parece serlo Cuadrado. Lo importante es que mantenga su mismo trabajo, su misma humildad y sobre todo su misma actitud y hábitos de vida. Así como está es posiblemente el juvenil con más proyección de los que actúan hoy. Tanto que he sostenido cada vez que puedo que tal vez Bedoya no ha hecho méritos para regresar a la titular. Nadie le niega sus condiciones y su entrega, pero ha malentendido el hecho de que la hinchada le celebre cada salida de casillas que tiene porque considera que eso es mostrarle amor y respeto a la camiseta, cuando en realidad es todo lo contrario. Y este Millos no resiste tantas desventajas en el juego como la expulsión casi segura de uno de sus pilares. Así que si Bedoya no recapacita sobre lo que realmente debe hacer, creo que es mejor que permanezca sentado por un tiempo. Yo creo que él ya está muy grandecito para saber lo que hace, y esto solo es alentado por la hincha menos veterana que ve en él una especie de caudillo. Pero ojo.
Segunda línea de volantes. A mí personalmente no me mata Ciciliano. Me parece que hace demasiadas pataletas para lo veterano que es. Además, que si no televisan en Fox Sports, le falta motivación. Y comete también muchos errores en el juego por esa misma falta de compromiso con el juego. O debería decir mejor que por su intermitencia, porque cuando hace las cosas bien, es muy posible que Millos anote gol a favor. Pero ¿qué debe pasar para que Ciciliano se decida a hacer lo que tiene que hacer? Vásquez, por otro lado, es diferente. También tiene un excelente futuro dada su calidad, pero para lograr regularidad necesita mostrar que puede con ella mentalmente. Pedirla. Distribuirla. No enredarse tanto con el balón, como los gatos con los ovillos de lana. Ojalá no pasemos a una versión moderna de Juanito Moreno o Harry Castillo para los más jóvenes. Cuando el joven le pone seriedad, puede asumir la condición de creador. Asociado con Ciciliano, o con Sherman Cárdenas, que ha mostrado cosas interesantes en las fracciones de partido que le han permitido jugar.
Arriba están el muy elegante y muy práctico León Darío Muñoz, cuya calidad innegable lo llevó a ser figura en Nacional, en la selección y en Brasil mientras su salud se lo permitió, aportando algo de cerebro al ataque. Su físico le permite cada vez más hacer lo que su mente diseña, y se ha mantenido como la elección más segura para García pese a ser resistido por la hinchada al principio por su pasado verde. Pasado como el que tuvieron Bedoya y Carlos Castro entre otros. El compañero es Carmelo Valencia, quien en el último partido mostró qué es lo que sabe hacer. Y el gol de cabeza me recordó también a Arnoldo Iguarán. El centro, el posicionamiento del atacante por sobre la defensa, el salto, el sostenido, el impacto y la dirección y velocidad del tiro… nada que ver con el de Ciciliano, a un centro muy similar de Bustos. Y cuando ellos tengan algún problema está el Tigre Castillo, a quien por alguna razón le tengo mucha confianza dada la calidad que se le nota así lleve un año de para. Calidad que jamás les veremos a Briceño o a Leonardo “Michael Jackson” Castro, hagan lo que hagan. Creo que eso es como el Chivas: “Se tiene, o no se tiene”. Y el Tigre lo tiene en cantidades. Ojalá lo demás lo ayude a estar cuando se le necesite.
No me siento ganador de la Libertadores ahora, ni me sentía para jugar la categoría de acenso antes. Tuvimos una muy buena semana, pero el campeonato se gana al final. Así que por ahora tan solo felicito a los jugadores y al técnico por los logros obtenidos en esta semana, y les rogaría encarecidamente que no nos hayan mostrado otro espejismo temporal, para desvanecerse de pronto y volver a ser el equipo sin chispa que hemos tenido que soportar más del 70% de este campeonato. Los hinchas ya necesitamos algo en serio. Y no es una clasificación a cuadrangulares, aunque por ahí se empieza. No es una final, aunque por ahí se sigue. Es una estrella, y por ahí es donde se termina. Cualquier otra cosa es tan solo más de lo mismo. Y no queremos más de lo mismo. ¿O sí?
La noche en que todo cambió
By: Lugo |Desaparecieron los fantasmas. Las dudas se han ido. Un Millonarios claro, diafano, puro y contundente apareció hoy y se llevó por delante al actual lider del fútbol profesional colombiano. El equipo acaba de jugar como nunca lo hizo este año. El Chiqui García, un viejo zorro del fútbol, parece haber encontrado por fin una mistica interna en este equipo que lo puede llevar a grandes cosas.
Hoy Carmelo Valencia fue un goleador implacable. Hoy Leon Darío Muñoz fue otra vez esa flecha veloz del Palmeiras presto para asistir con cero egoismos. Hoy Pedro Franco -qué jugador- jugó como todo un Kaiser y redondeó la faena con un golazo digno de “youtubear“ hasta el cansancio. Ciciliano volvió a su mejor nivel tambien. Omar Vazquez jugó mas suelto. Todo salió perfecto y quienes venían a ver a Jackson y su corte y pensaron que venían a pasear al Campín, se quedaron viendo un palmo de narices.
La victoria arrancó con un pase acaramelado de Ciciliano que Carmelo devoró frente a la red. Tras eso, el primer tiempo se fue con un dominio tenue, superfluo e inutil del visitante. Pero en el segundo, una vaselina enorme de Carmelo y una autentica obra de arte de Franco pusieron un justo y merecido 3 a 0 que deja a este equipo con la enorme tarea de ratificar este nivel y convencernos de que no estamos viendo un espejismo. Y aquí es donde empieza la lista de los ojalás:
- Ojalá la platica de los jugadores les esté llegando a tiempo.
- Ojalá al Chiqui García no le pase lo que lo acusaron a el de hacerle a los otros tecnicos (todos sabemos que es)
- Ojalá los problemas esos de la Dian, el embargo, etc. no afecten en lo mas minimo a la plantilla.
- Ojalá la vuelta sea permanente a esa buena y sana costumbre de ganar de local.
- Ojalá la buena y sana costumbre de sacar resultados de visitante se mantenga.
- Ojalá no empiese la prensa salada a salar a este equipo.
El que quiera mas ojalás, que escuche a Silvio Rodríguez…
Nota al margen: viendo Caldas-Chicó jugando ambos casi con el mismo uniforme. Ahi es donde se nota que clase de liga tenemos.
Simbiosis de Mutualismo
By: Lugo |
*articulo antiguo de Juan Carlos pero que, como podemos ver, aun tiene relevancia.
‐ hinchada. No de las taquillas como tal. Así que si es verdad que queremos salvar al huésped, evidentemente no lo lograremos con el hecho de no ir al estadio, porque su Salmonella no se alimenta de las taquillas. Pero tal vez es posible que esa inasistencia reiterada atente contra la institución como tal, y si el organismo huésped muere como consecuencia, el parásito también lo hará porque el huésped habrá perdido su utilidad para este. ‐ lo que sea que metan dentro de esa camiseta, por el hecho de vestirla. Los ponen además a gritar con un fanatismo religioso, como si fuésemos comunistas chinos portando el libro rojo de Mao, unas nóminas campeonas y unas ejecutorias gloriosas que tal vez ni sus papás pudieron ver con sus propios ojos, para inflarlos de un orgullo totalmente baldío para quienes lo esgrimen con fervorosa ira. Se han vuelto estos líderes unos maestros en la manipulación y la prestidigitación, solo opacados por personas del calibre de Lance Burton en Las Vegas, o Hugo Chávez en Caracas. Sabemos que una persona es inteligente y razonable, mientras que las masas son manipulables, impresionables y estúpidas. Y no solamente en Millos: en el total de la historia humana, en una inmensidad de campos diferentes y no relacionados entre sí. EXIGENTES. Así que, si quiere seguir vendiendo sus impermeables, tiene que existir Millos. Para ello, tiene que contentar a la hinchada descrita anteriormente. Entonces…¿me siguen en este razonamiento? simbiosis de mutualismo entre Millos y el parásito. Y de acuerdo. Esta es mi humilde opinión de todo esto.
por Juan Carlos Ujueta Amorocho
26 de febrero de 2009
No contamos con la capacidad para irrumpir sorpresivamente y extirpar con nuestras propias manos al presunto parásito que nos carcome desde hace años. Esto es más que claro para todos. Pero también debería ser comparablemente claro para todos, el hecho de que los parásitos existen únicamente porque también lo hace un organismo huésped del que el parásito se pegará firmemente, y le succionará de manera lenta e indefinida sus flujos vitales para asegurar su propia supervivencia.
Seguramente, para ser más sensatos y reales, este hecho merecería que rediseñáramos una mejor estrategia a la de aspirar a convertirnos en una brigada exterminadora de pestes. Y bajo este contexto, tendrían algo de sentido aquellas medidas propuestas por algunos de atentar contra la vida del huésped, como la única forma viable de eliminar al parásito que alberga en su interior. Mas no por el motivo por el que se creería inicialmente.
Leí acá mismo que no existe posibilidad de que Millos se acabe, y me pregunté entonces acerca del destino real de las taquillas. No son para alimentar el parásito; de acuerdo. Pero seguro son para alimentar al organismo huésped del que el parásito se alimenta por otros medios. Para alimentar a la empresa Club Deportivo Los Millonarios. Pero cuando una vaca no encuentra pasto y muere, también lo hace la salmonella que tiene dentro. Si nos dirigimos hacia hablar de la muerte del organismo, se requiere de sensatez y de valentía por parte del lector, además de una lectura total y no parcial del texto, solo para luego criticar sin sentido.
Alguna vez hace unos años, un compañero de la universidad me preguntaba que si en caso de dislocarme un hombro alguna vez, no estaría yo dispuesto a permitir que otros me lo jalaran para volverlo a encajar, consciente del dolor tan agudo que esto me generaría, pero sabiendo que únicamente de esa manera mi hombro sanará en el término largo.
Pues señores, Millos sí que tiene un hombro dislocado. Muchos dicen que es debido a una salmonella que utiliza al equipo para obtener lucro real de otras actividades algo más oscuras, apoyado en la candidez de su numerosa y fiel –pero por eso mismo, en ocasiones bastante irracional
Antes de que se hagan cruces e invoquen a las santas ánimas del purgatorio para pedir protección ante semejante afrenta que acabo de plantear, quiero que quede claro que no quiero decir con esto que intentemos matar a Millos. No. Es más: mi propuesta podría irse hacia el otro extremo. Quiero que el parásito nos siga desangrando por siempre, porque lo que sí es seguro es que no se irá hasta que no nos vea el cuerpo rígido y frío, tirado en un potrero y con la boca abierta llena de moscas. Espero que para todos sea claro que en su contra no sirven marchas u otras movilizaciones masivas, cánticos, “trapos”, graffitis ni similares. Mucho menos derechos de petición o algo así, porque Millos NO ES empresa pública. Los dueños
pueden hacer con ella algo similar a lo que les plazca, y no tienen porqué rendirle cuentas a nadie. Mucho menos cuando este último alienta y alienta, así les vistan a once orangutanes de azul y blanco, y los pongan a patear un balón ante su lastimera pero en última instancia complaciente mirada.
Acá nos encontramos ante una aparente verdad, de esas dolorosas: los hinchas poco o nada podemos hacer en este sentido. Y aún peor si entre nosotros hay individuos camuflados astutamente, que nos quieren lavar el cerebro y lanzar como bueyes con los ojos vendados a alentar –y a patrocinar
Entonces la propuesta es simple: si queremos desparasitar a Millos, tenemos que hacer a su anfitrión poco atractivo para el parásito. Así de simple. Y ahí la iniciativa de no ir al estadio adquiere un nuevo y poderoso sentido. Si una actividad ilegal para el enriquecimiento del parásito fuera por ejemplo…vender impermeables en el estadio, es claro que no lo podrá seguir haciendo si la gente no va, porque la institución se acaba. Y lo haría si mantiene inconformes a los hinchas
¿Entienden ahora por qué no es tan descabellado después de todo? No nos debe interesar la suerte del parásito como tal. Nos interesa que las medidas que se tomen finalmente regresen a Millos al lugar REAL de donde no debió salir nunca. Y a diferencia de cualquier caso sacado del Animal Planet, en Millos este tipo de medidas solo serán posibles con el visto bueno del propio parásito. Así que, por el bien del equipo, el parásito tiene que jugar a nuestro favor, ya que este siempre va a estar metido en Millos mientras respire, y no nos lo podremos quitar jamás de encima. Los biólogos hablarían entonces de una
Que Dios nos perdone a todos…




